Déborah Delia Velázquez Villerías


 
(México, D.F., 14 de enero de 1932). Bailarina, coreógrafa, maestra y directora, clave y fundamental en el entendimiento de cómo se forjaron nuevos cuadros de primeros bailarines en la escena de la danza en el México de la segunda mitad del siglo XX. Inicio sus estudios con los hermanos Ricardo y José Silva (1944-1945) y los continuó en la escuela de Nesly Dambré (1945-1952), Felipe Segura, Sergio Unger y León Escobar. Tomo cursos de especialización con Michel Panaieff, Nina Popova, Dimitri Romanoff y Xavier Francis. Formo parte del Ballet Concierto de México (1952-1956, 1958-1960, 1965). Participo en las presentaciones del Ballet Nana Gollner y Paul Petroff en el Teatro Colon de Buenos Aires, Argentina. Colaboro en la temporada de zarzuela con la obra El murciélago de Carletto Tibón con el Ballet Nesly Dambré (1952-1955). Colaboro en la revista musical Yo Colon y en la ópera bufa Orfeo en los infiernos, ambas de Guillermo Keys (1953-1954). Miembro de la Compañía de Katherine Dunham (1956-1957), con la que realizo una gira por Sídney, Melbourne, Nueva Zelanda, Singapur, Hiroshima, Sumatra, Java y Bangkok. Reingreso en el Ballet Concierto de México. Visito Paris en 1958 y fue invitada a integrarse al Ballet Popular de México dirigido por Josefina Lavalle y Guillermo Arriaga, con quienes emprendió un recorrido por Viena, Polonia, Hungría y Bulgaria. Actuó en cine en 15 películas (1960-1962) como Café Colón, al lado de María Félix y Que Viva México, compartiendo créditos con Rosa Reyna, Amalia Hernández, Felipe Segura, y en el papel de primerísima figura. Colaboro como coreógrafa y bailarina en los espectáculos presentados por Dámaso Pérez Prado en centros nocturnos de la ciudad y en su gira por los Estados Unidos (1967). Formo pareja de baile con Bernardo Díaz para actuar en los cruceros de la Costa Line del Caribe, visitando Puerto Rico, Jamaica, Atenas, Marruecos y Túnez (1968-1970). Maestra de la sucursal de Guadalajara de la Royal Academy of Dancing de Londres, dirigida por Dulce María Silveira y en la Academia Femenina de Danza que dirigía Chiquina Palafox (1971). En 1983 fue nombrada coordinadora del área de danza del Instituto Cultural Cabañas, así como directora del Ballet Clásico Cabañas. En 1991 recibió la medalla en el Homenaje una Vida en la Danza y en 1996 recibió la presea Rafael Zamarripa junto con Onésimo González. En el 2011 recibe el homenaje-reconocimiento “Xochipilli, Príncipe de las Artes” que el Latín Dance World Congress entrega a figuras imprescindibles del baile latino, por su invaluable, única y prestigiada trayectoria, a nivel mundial.


 

* Cuaderno-Homenaje una Vida en la Danza, 1991; Curriculum Vitae

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